La impresión digital produce directamente desde el archivo, sin fabricar chapas de impresión. Es eficiente para tiradas cortas, entregas rápidas, versiones diferentes y trabajos que necesitan repetirse en cantidades pequeñas.
Productos habituales
Tarjetas, folletos, invitaciones, etiquetas de papel, tapas, interiores, formularios, apuntes y bajadas por pliego. Puede imprimirse a color o en blanco y negro, simple o doble faz, sobre papeles compatibles con el equipo.
Cuándo conviene
- Pocas o medianas unidades, prueba de mercado o necesidad urgente.
- Varios diseños con la misma especificación.
- Reposiciones frecuentes sin almacenar una tirada grande.
- Datos variables, cuando el producto y el flujo lo permiten.
En cantidades altas, offset puede reducir el costo unitario. El papel, tamaño de pliego, cobertura de tinta y terminaciones también influyen en la elección.
Cómo preparar el archivo
- PDF en medida final, una pieza por página y sin imposición manual.
- Sangrado según la ficha —como referencia habitual, 3 mm por lado en piezas pequeñas, sujeto a confirmación— y margen de seguridad interior.
- Imágenes cercanas a 300 ppi al tamaño final cuando la pieza se observa de cerca.
- Color preparado para impresión. Las pantallas trabajan con luz RGB y el impreso con tintas; algunos colores intensos cambian al convertirlos.
- Fuentes incrustadas o convertidas a curvas; negros pequeños y fondos negros revisados según el producto.
- Para doble faz, páginas en orden frente/dorso y con la misma orientación.
Terminaciones compatibles
Según papel y producto: guillotinado, plegado, hendido, laminado mate o brillante, medio corte, perforado, numerado, abrochado, anillado o pegado. Cada terminación puede agregar tiempo y requiere márgenes específicos.
