La sublimación transfiere el diseño con calor a un material compatible, normalmente un textil de poliéster o con recubrimiento preparado. El color queda integrado al soporte: no forma una película gruesa sobre la superficie.
Para qué la usamos
Es adecuada para banderas, windbanners, backdrops, telas de exhibición y determinados promocionales textiles. Ofrece color continuo, buen detalle y flexibilidad, y funciona especialmente bien sobre materiales blancos o claros compatibles.
Ventajas y límites
- La estampa acompaña la flexibilidad de la tela y no se cuartea como una capa superficial rígida.
- Permite gráficos de gran tamaño y color pleno.
- No todos los tejidos ni objetos pueden sublimarse: deben admitir temperatura y tener composición o recubrimiento compatible.
- Sobre materiales de color, el tono del soporte modifica el resultado porque el proceso no aporta una base blanca opaca.
- Los colores de pantalla no son una prueba física; perfiles, tejido y transferencia pueden producir variaciones.
Archivo y color
- Usá la plantilla del producto y respetá la orientación indicada.
- Entregá PDF a medida o escala acordada, con fuentes incrustadas o convertidas a curvas.
- Prepará imágenes con resolución suficiente al tamaño final. Para piezas grandes, evaluamos la resolución según la distancia de lectura.
- Trabajá en el espacio de color solicitado. Si un color institucional es crítico, informá su referencia y aprobá una muestra.
- Extendé fondos hasta el sangrado y alejá textos de costuras, dobladillos, fundas y áreas de tensión.
- No espejes el diseño salvo que la plantilla lo pida: preprensa controla el sentido de transferencia.
Proceso general
Revisamos el archivo, imprimimos la transferencia o el textil según el sistema, aplicamos calor y presión, estabilizamos el material y realizamos confección, costura y armado. El calor puede generar pequeñas variaciones dimensionales; por eso las plantillas incluyen tolerancias.
